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Asesora de Educación Mairi Murphy

¿Cómo ha empezado el curso académico en Irlanda con la Covid?

César con su familia anfitriona en Irlanda

Muchos de vosotros estáis pensando ya en el próximo curso. Y quizás os preguntéis qué tal están yéndoles las cosas a nuestros alumnos que acaban de empezar las clases de su curso académico en Irlanda, sobre todo en este año tan peculiar con la COVID protagonizando todos los informativos. Pues, para que os hagáis una idea, os voy a contar el caso concreto de dos primos de Madrid, César y Lucía. Se animaron a estudiar en Irlanda el primer trimestre de 4° de la ESO (Educación Secundaria Obligatoria) con una familia anfitriona.

César en el traslado a CorkSiguiendo la normativa sobre la COVID de aquel país y los protocolos de nuestra organización, ambos tuvieron que pasar dos semanas de confinamiento con sus respectivas familias anfitrionas. Sabían que, si estas se lo pedían, debían someterse a una prueba de COVID antes de acudir al colegio. Nada extraño dadas las circunstancias.

Para cuando César y Lucía aterrizaron en el aeropuerto de Dublín, nuestra coordinadora de estudios en Irlanda les estaba ya esperando dentro de la terminal. Desde allí viajaron en autobús hacia Cork. Tres hora y media de animada charla, eso sí, con las mascarillas puestas en todo momento al ir en transporte publico. Al llegar a la estación de Cork, sus nuevas familias anfitrionas irlandesas les dieron la bienvenida y les llevaron a sus respectivos hogares, donde pasarían el confinamiento obligatorio.

 

¿Qué les supuso estar confinados?

Básicamente, para cualquier persona que entra en Irlanda, tanto extranjeros como locales, el confinamiento supone reducir o controlar la movilidad. En el propio aeropuerto de Dublín, el personal toma nota de la dirección de confinamiento de cada pasajero para poder hacer seguimiento.

En el caso de nuestros alumnos, César y Lucía, cuando llegaron a su destino, tuvieron que quedarse en sus respectivas casas de acogida guardando la distancia de seguridad con todos los miembros de las familias. Además, no pudieron entrar en establecimientos públicos, ni realizar visitas durante los 14 días.

Lo que sí les estuvo permitido, fue pasear sin mascarilla siempre que no hubiera mucha gente, para conocer el barrio, por ejemplo, o para hacer deporte al aire libre. También pudieron ir a probarse sus uniformes unos días antes de que empezaran las clases.

Lucía probándose su uniformeCésar probándose su uniforme

Pero lejos de ver el hecho de estar en «cuarentena» como algo limitante, César y Lucía asumieron esa experiencia como una buena oportunidad para conocer a sus familias anfitrionas mejor incluso que en otras ocasiones. Un espacio tan reducido es ideal para aprender muchas cosas unos de otros, para participar e implicarse en las rutinas del día a día del hogar.

Fue un aprendizaje acelerado, y no solo para los chicos sino también para la familia irlandesa. Estar presente en una nueva dinámica en su hogar, preguntar e interesarse por las inquietudes de su nuevo “hijo adoptivo” y demostrarle cómo es la convivencia en un país diferente (¡y sin posibilidad de escapatoria!) es algo que beneficia a todos y en todos los sentidos. Una experiencia de grandísimo valor.

 

¿Cómo ha sido la experiencia con sus familias de acogida?

En el caso de César, como es el más pequeño de cuatro hermanos, le ubicamos con una madre que tenía un solo hijo tres años menor que él. De esa forma podría probar cómo es ser el hermano mayor. Y para que tuviera compañía de su edad, le pusimos con un estudiante alemán. «Me llevo genial con mi familia irlandesa y hay buen ambiente en casa. ¡Hasta me gusta la comida! Todo menos la coliflor».

Para Lucía escogimos una familia parecida a la suya, con dos “hermanos” pequeños y una chica alemana de su edad. Además, para que ambos primos se sintieran más arropados en su primera experiencia en inglés fuera de España, les buscamos dos casas que estaban bastante cerca la una de la otra. No había más de diez minutos andando de distancia entre ellas.

Sin embargo, era importante que cada primo tuviera un colegio en Irlanda diferente. Así podrían formar su propio grupo de amistades de forma independiente y tener una mejor inmersión en la lengua y cultura irlandesas.

 

¿Y en el colegio?

A día de hoy, la prueba de convivencia intensiva por la que pasan todos nuestros alumnos extranjeros la han superado con éxito y ya llevan dos semanas en el colegio de Irlanda de forma cien por cien presencial. Además, desdoblando donde era necesario para tener menos de veinte alumnos por aula. ¡Una situación de lujo!

A cada alumno de este curso académico en Irlanda se le ha facilitado el acceso a G Suite y Microsoft Teams para el tema de deberes y comunicación. En cualquier caso, tras el confinamiento de abril-junio, los colegios irlandeses dominan bastante bien las clases online, y no habría mayor problema si fuera necesario volver a esta situación.

Sin duda actualmente es posible hacer en Irlanda una vida bastante normal, solo con el añadido de cumplir con las normas de higiene y distancia social por el bienestar y la salud de todos.

Chicas practicando deportes gaélicos

En esta última semana incluso han podido disfrutar de las clases extraescolares, ya que todo han empezado: fútbol, danza, gimnasia, tenis boxeo, vela, música, scouts y, por supuesto, los deportes típicamente gaélicos: rugby, hurling y camogie. Todas con distancia seguridad, y si no, con mascarilla.

 

Lucía en el traslado a CorkLucía: «Por ahora muy bien»

Lucía está contenta en general con cómo ha comenzado su curso académico en Irlanda. Asegura que con la familia está genial y que se lleva también muy bien con los hermanos. “Por ahora muy bien», dice.

Aunque en el colegio tuvo alguna dificultad al principio, ahora dice que cada vez le resulta más fácil integrarse. “Las primeras semanas en el colegio fueron un poco más difíciles porque eran un poco cerrados, y me tenía que juntar con gente extranjera. Pero ahora que ya he hecho algunos amigos es más fácil”.

En cuanto a deportes, confiesa que todavía no se ha apuntado a nada, «pero lo haré. Por ahora he salido a correr varias veces al campo». 

 

¡Feliz trimestre escolar en Irlanda!

Lucía, César y resto de alumnos de nuestro programa (curso académico en Irlanda): desde Native English Experiences os deseamos un feliz trimestre académico y una divertida aventura en Irlanda. Happy studies too!!

Es posible que, en breve, todos los alumnos tengan que hacerse una prueba de COVID al llegar a Irlanda, en el mismo aeropuerto, y que consigan el resultado antes de salir de él. Sin embargo, lo más recomendable es hacérsela en el país de origen, antes de viajar. De esa forma se aseguran de no coger el avión si sale positiva. Es nuestro deber como ciudadanos globales prestar atención a nuestra salud y tomar medidas de forma inmediata si tenemos algún síntoma (tos, fiebre de más de 37,5°, insuficiencia respiratoria, falta de olfato o gusto).

De la misma forma, si los jóvenes se comportan con sentido común y siguen las normas que dictan los gobiernos en relación a esta pandemia del coronavirus, no es necesario cortarles las alas prohibiendo les que viajen y estudien en otro país. ¡Al contrario, se lo merecen más que nunca!

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